Hábitos
Cómo almacenar plantas secas para conservar mejor aroma y calidad
Sandra · NutreBotánica · 29 de junio de 2026 · 5 min de lectura

Luz, humedad, oxígeno y tiempo: los cuatro enemigos de un frasco de hierbas.
Una hierba seca no se estropea de golpe: se apaga. Pierde color, pierde aroma y, cuando llega el momento de usarla, ya no aporta lo que prometía la etiqueta.
Los cuatro factores
La luz degrada pigmentos y compuestos aromáticos; la humedad favorece el moho; el oxígeno oxida las grasas y aceites esenciales; y el tiempo acumula el efecto de los tres. Controlar los cuatro es más importante que el tipo de frasco.

Dónde no guardarlas
Encima del horno, junto a la placa, sobre el frigorífico o en un estante con sol directo. Son los lugares más habituales y los peores: calor constante y luz aceleran la pérdida de aroma en semanas.
Vida útil razonable
Hojas y flores mantienen buena calidad entre 6 y 12 meses; raíces, cortezas y semillas enteras aguantan más. Moler en el momento conserva mucho más aroma que comprar polvo ya molido.
Ideas clave
- Frascos herméticos, opacos o en armario cerrado.
- Lejos de calor, vapor y luz directa.
- Etiqueta con nombre y fecha de compra.
- Muele justo antes de usar.


