Plantas a fondo
Manzanilla: mucho más que una taza antes de dormir
Historia, botánica, aroma y preparación de la flor más doméstica de Europa.
Sandra · NutreBotánica · 22 de julio de 2026 · 9 min de lectura

Una flor pequeña con siglos de uso culinario y tradicional: qué es realmente, cómo se prepara bien y qué dice la evidencia disponible.
Casi todas las cocinas guardan manzanilla. Pocas plantas han sido tan constantes en la vida doméstica europea y americana, y pocas se preparan tan mal: agua demasiado caliente, tiempos improvisados y tazas destapadas que dejan escapar justo lo que da su aroma.
Qué planta estamos usando
Cuando hablamos de manzanilla solemos referirnos a Matricaria chamomilla (manzanilla alemana o común), de la familia Asteraceae. Existe también la manzanilla romana, Chamaemelum nobile, con un perfil aromático distinto y más amargo. Se utilizan las flores, no las hojas.
Una historia de patios y boticas
Su uso está documentado desde la Antigüedad en el Mediterráneo y Egipto, y atravesó los herbarios medievales hasta llegar a las despensas modernas. Durante siglos fue una planta de patio: se recogía, se secaba a la sombra y se guardaba para el invierno.
El aroma a manzana verde y heno que percibimos viene sobre todo de sus aceites esenciales y de compuestos como el bisabolol y la camazulena.
Usos tradicionales y evidencia
Tradicionalmente se ha usado como infusión digestiva y como bebida de la noche. Las monografías de la EMA la reconocen como medicamento tradicional a base de plantas para molestias digestivas leves, es decir, por uso prolongado y no por ensayos clínicos concluyentes. La investigación sobre ansiedad y sueño existe, pero es limitada y de calidad variable: no permite afirmar que la manzanilla cure el insomnio ni que sustituya ningún tratamiento.
Precauciones
- Puede provocar reacciones alérgicas en personas sensibles a las Asteraceae (margarita, artemisa, ambrosía).
- Consulta antes de usarla de forma habitual durante el embarazo o la lactancia.
- Si tomas anticoagulantes o medicación crónica, consúltalo con un profesional sanitario.
Manzanilla en la cocina
Fuera de la taza funciona sorprendentemente bien: infusionada en leche o crema para postres, en almíbares ligeros para fruta escalfada, en el agua de cocción de arroces suaves o mezclada con limón y miel en aliños para ensaladas de fruta. Su nota amarga aparece rápido, así que conviene infusionar poco tiempo y probar.
Fuentes y referencias
Contenido educativo e informativo. No sustituye diagnóstico, tratamiento ni atención médica profesional.


