Infusiones

Infusiones frías: otra forma de utilizar hierbas en verano

Sandra · NutreBotánica · 21 de julio de 2026 · 6 min de lectura

Jarra de cristal con infusión fría, menta y hielo

Extracción en frío, tiempos largos y aromas más suaves: cómo cambia una hierba sin agua caliente.

Una infusión en frío no es una infusión caliente que se ha enfriado. Es otra extracción: más lenta, más selectiva y con un resultado aromático distinto, casi siempre más limpio y menos amargo.

Qué cambia sin calor

El agua fría extrae con menos eficacia los taninos y algunos compuestos amargos, y arrastra menos aromas volátiles al vapor. El resultado es una bebida más suave y floral, con menos astringencia, aunque también con menos cuerpo.

Jarra de cristal con infusión fría, menta y hielo
Infusiones frías: otra forma de utilizar hierbas en verano

Método y tiempos

Unos 10 g de hierba seca por litro de agua fría, en un frasco tapado y dentro de la nevera, entre 6 y 12 horas. Cuela al terminar: mantener la planta en el agua durante días no mejora el sabor y complica la conservación.

Higiene, el punto crítico

Al no haber calor, no hay reducción de carga microbiana. Usa agua potable, frascos bien limpios, refrigeración constante y consume la infusión en un máximo de 24 a 48 horas.

Ideas clave

  • 10 g de planta seca por litro, entre 6 y 12 horas en nevera.
  • Hibisco, menta, hierbaluisa y manzanilla funcionan muy bien en frío.
  • Cuela siempre al terminar la extracción.
  • Consumir en 24–48 horas y mantener refrigerada.

Fuentes y referencias

Contenido educativo e informativo. No sustituye diagnóstico, tratamiento ni atención médica profesional.