Infusiones
Qué ocurre realmente cuando dejamos una planta en infusión
Sandra · NutreBotánica · 1 de julio de 2026 · 7 min de lectura

Temperatura, tiempo y superficie de contacto: la extracción explicada sin promesas exageradas.
Una infusión es una operación de extracción sólido-líquido. Dicho así suena frío, pero explica perfectamente por qué la misma planta puede dar una taza redonda o una amarga según cómo se prepare.
Las tres variables
Temperatura del agua, tiempo de contacto y superficie expuesta. Una planta muy troceada extrae más rápido; una hoja entera, más despacio. Subir la temperatura acelera la extracción de todo, incluidos los compuestos amargos.

Qué se extrae primero
Los compuestos más solubles y volátiles salen en los primeros minutos: aromas, algunos ácidos. Después llegan los taninos, que aportan astringencia. Por eso una infusión olvidada quince minutos sabe seca y áspera aunque huela bien.
Tapar la taza sí importa
Los aromas volátiles se van con el vapor. Tapar durante el reposo hace que condensen y vuelvan al agua. Es el cambio más barato y perceptible que puedes hacer en tu preparación diaria.
Ideas clave
- Flores y hojas tiernas: 90 °C, 5 minutos.
- Raíces y cortezas: decocción, hervor suave de 10 a 15 minutos.
- Tapa siempre durante el reposo.
- Cuela al terminar para detener la extracción.
Fuentes y referencias
Contenido educativo e informativo. No sustituye diagnóstico, tratamiento ni atención médica profesional.
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